“Esperamos el próximo año tener definida la autorización ambiental y a partir de 2024 empezar la construcción”

■ El proyecto Puerto Exterior se encuentra en medio del proceso de obtención de permisos ambientales, y está a la espera de la revisión de su primera adenda.

POR CLAUDIA SARAVIA

2022-09-23T07:00:00.0000000Z

2022-09-23T07:00:00.0000000Z

Diario Financiero

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EMPRESAS

Puerto Exterior -uno de los mayores proyectos de infraestructura portuaria que contempla ocho sitios de atraque para buques de gran eslora, dos terminales de 96 hectáreas cada uno y una inversión de US$ 3.500 millones-, dio un paso clave para su desarrollo. La Empresa Portuaria de San Antonio (EPSA), a cargo de las obras, ingresó al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) la primera adenda para obtener los permisos correspondientes, la cual responde a 1.509 observaciones hechas por organismos públicos como actores de la comunidad. Según indica Sally Bendersky, presidenta del directorio de EPSA, si bien las modificaciones -que implican mayores costos- apuntan a la protección del medioambiente, también es necesario que se coloquen ciertos límites a grupos de activistas que se han opuesto a la iniciativa, para que así tanto la naturaleza como los proyectos puedan convivir de la mano. - Tras las observaciones, ¿cómo se definió en qué ceder y en qué no? - Yo cedo algo cuando me sacrifico en beneficio de otra cosa. O sea, hay algo de pérdida para mí. Esa palabra no aplica a los cambios que vamos a hacer. Estamos beneficiándonos al mismo tiempo que se va a beneficiar el entorno (...) Y eventualmente vamos a poder mostrar que la conservación del medio ambiente no está y no debe estar reñida con el desarrollo e infraestructura. - ¿Qué modificaciones relevantes hicieron? - Una tiene que ver con Lagunas Ojos de Mar, que se crearon a partir de una actividad portuaria hace decenas de años (...) y están en el terreno administrado por la Empresa Portuaria de San Antonio. Ese tema ha sido fruto de bastante controversia, ya que en un momento se pensó que se iba a hacer una laguna como compensación en otra parte. Y lo que se va a hacer ahora es nada respecto de la intervención en La Laguna. Pero vamos a transformar ese sector en un parque. Además, vamos a hacer un programa de apoyo a la actividad pesquera, un monitoreo arqueológico en toda actividad donde se mueva tierra, y canales permanentes de comunicación con la comunidad. - ¿Cómo definieron esos cambios al proyecto? - Esto es fruto de una progresiva mayor conciencia ambiental de nosotros mismos, y de escuchar a una cantidad de gente importante, y pensar que se va a perder algo que algunos sanantoninos consideran que es parte de la identidad de la ciudad. Hoy nadie se le va a ocurrir en nuestra empresa no partir haciendo un proyecto de ingeniería de detalle que no contemple la protección de ciertos espacios. “Necesitamos diálogo” - ¿Qué tan relevante es el acercamiento de las empresas con las comunidades? - Así como nosotros estamos aprendiendo que no podemos hacer un proyecto de ingeniería que no contemple los aspectos ambientales (...) al mirar eso, también creo que es necesario que la protección medioambiental conviva con el desarrollo, porque estamos hablando al final de beneficio para las personas. - Hay empresas preocupadas por nuevas regulaciones como la Ley de Humedales Urbanos. ¿Han tenido problemas con esa norma? - Por supuesto. Estamos en medio de un proceso de conciliación donde las partes prefieren no llegar a juicio. Y es justamente a raíz de la no aceptación inicial de algunos actores relevantes en el tema ambiental y la Municipalidad de San Antonio hacia una resolución en que se declaró que el sector donde está la laguna no es zona de humedal urbano. No somos ideológicos, tenemos el mismo fin que los ambientalistas: Un país que siga siendo lindo y que progrese (...) Pero lo que no podemos hacer es que lo que no está en nuestro territorio se amplíe, porque si lo administran otros (...) vamos a estar sometidos a ordenanzas, por ejemplo, que no podemos cumplir para poder realizar nuestras operaciones normales. - ¿Cuál es el mayor problema que enfrentan: la presión de estos grupos o la regulación ambiental? - Yo no le preguntaría a los ciudadanos si quieren o no el proyecto porque no puede no haber Puerto Exterior (...) Algún grupo de activistas medioambientales quieren tener la administración de todo lo que sea de preservación del medio ambiente y no quieren que se toque nada (...) Tenemos que tener una frontera donde no podemos traspasar el límite medioambiental, y creo que los ambientalistas debieran tener un límite donde no traspasar el progreso y el desarrollo porque ambos son para beneficio de las personas. Necesitamos diálogo. - ¿Cuáles son las próximas etapas del proceso? - Antes de la resolución (de esta adenda), se comprende un proceso de participación ciudadana (...) el cual me parece que empieza la primera semana de octubre. Esperamos el próximo año ya tener definido el tema de la autorización ambiental y a partir de 2024 empezar a edificar las obras de ingeniería de detalle y la construcción, para 2034 empezar con una primera fase de operación en el Puerto Exterior. Pero todavía quedan negociaciones con algunas comunidades; entonces, sabemos que vamos a hacer una adenda dos. - ¿Se refiere a algún tema en particular? - Una iglesia que va a tener que ser cambiada a otro lugar. Esa conversación está en curso.

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